De servidumbres y onanismo mental

Harto ya de cortapisas y de padecer l’angoixa de la autocensura he mandado a Generacion.Net un artículo en el que intento dar buena cuenta de los Servidores Subvencionados que están ayudando tanto a la Política a robarme poco a poco mi libertad.

Como el Príncipe Vlad, reniego hasta de mí mismo

y en un ejercicio de onanismo mental, opto por la desobediencia civil:

¿Si de todas maneras la gente las puede conseguir, qué de negativo tiene la prohibición?

No tiene tanto de negativo. Lo que hace es crear un fenómeno mundial de desobediencia civil y por tanto de recuperación de las esencias ciudadanas. La gente se ha dado cuenta de que las leyes no están para protegernos de nosotros mismos, sino para protegernos de los demás. Por lo tanto una ley como la prohibición de las drogas, que pretende defendernos de nosotros mismos, es una usurpación y un dislate, pura corrupción del derecho. Digamos que la prohibición ha tenido el efecto positivo de generar desobediencia civil, que sirve para darnos la sensación y la certeza de que no somos súbditos, de que somos ciudadanos. Antonio Escohotado

Lo hago en este agosto vacío de bares vacíos y espaguetis y de avispados que intentan colar el último gol antes de que la cosa se ponga chunga de verdad, que se va a poner.

Para que entre por un oído y salga por otro, ¿acaso puedo cambiar el mundo?

Jueves, 07 de Agosto de 2008 23:28 Autor: Armando. #. Tema: Cartas.

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