EL PERDEDOR, LA KAMIKAZE Y DICKENS

Por increíble que parezca la estética del perdedor no ha perdido adeptos desde que descubrimos la compasión que despiertan los personajes de Dickens. Siempre nos hemos dejado seducir por héroes románticos víctimas del amor, la soledad y otras injusticias, que sistemáticamente fracasan en todos sus cometidos y cuya única misión vital es el sufrimiento por el sufrimiento. Todas estas desgracias no pueden más que despertar un lastimero sentimiento fraternal fruto de la empatía y el morbo en los solidarios lectores.
Es de suponer que el líder de la oposición por fin se ha dado cuenta del poder de la estética del perdedor y ha optado por ponerse el disfraz de Tristón (que solo busca una amiguita) bien diferente a la actitud que mostraba hace unos meses. Lo mejor del caso, es que lo está consiguiendo porque incluso los medios menos afines a su partido están a punto de erigirle una estatua en el centro de sus respectivas redacciones mientras se dedican a hacer diana en la guardia pretoriana del sector duro pepero.
Así pues, estemos ante una vulgar lucha interna por el poder del sillón o ante una verdadera batalla ideológica entre dos bandos, siga Rajoy como presidente del partido popular o no, gracias al órdago de su análoga vasca Mariano ha encontrado un mullido huequecito en nuestros corazones.
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Autor: Gerardo
Fecha: 18/05/2008 21:17.




