
Uno lleva ya algún tiempo cansado de la esterílidad política de la corte. Al principio, cuando todo era nuevo no podía reprimir el grito en el pecho. Consiguieron embozar los sentidos y uno busca consuelo en paraísos lejanos, míticos e idealizados si quieren pero puede servir como plan para que la vida pase .
Conforme se conoce más al personaje más confianza inspira el sistema -es innegable el progreso que el libre albedrío ha experimentado en las últimas décadas-; y más convencido estoy de que la única redención posible está en el camino del Individuo , o acaso haya algún(os) Conde-Duqe que vele por nosotros, en su libre iniciativa. De otra manera que no sea dejanado a la gente hacer y desarrollar sus inquietudes/trabajo no se explica cómo no se va todo al garete. El olor,putrefacto claro apenas podemos percibirlo bajo el manto de la bendita ignorancia.
Al parecer, estas escenas -casi tan frecuentes- se deben a la ya célebre timidez del presidente español. Que los lacayos del poder intenten disfrazarla -u ocultarla- de heroísmo adolescente y nosotros ens la empassem sólo es una pequeña parte del guión.
Que el guión sea complejo -dense un paseo por el inferno- es la única razón por la que están ahí.




