Un día como hoy, en el que el ruido amenaza con hacernos perder la justa medida de las cosas y en el que tirios y troyanos nos obligarán a tomar partido en un sentido o en otro, es imperativo mantener la cabeza fría y recordar aquellos idus de marzo y nuestro papel en los días que cambiaron el rumbo del país. Estoy seguro, estimada, que no tiene necesidad de una 'guía para la interpretación de la sentencia' -usted siempre ha querido saber-, pero permítame adelantarle que habrá para todos: Para los que 'saben' que está todo claro y para los que 'creen' que todo es una conspiración islamo-masónica.
Cada vez que intento pensar en ello una serie de imágenes asaltan mi mente en un bucle cansino: Acebes rezando en rueda de prensa para que fuera ETA; el PSOE en la SER escalando una montaña de muertos y llamando a las barricadas; y una jauría humana en el Eixample, cerca del Paseo de Gracia lanzando espumarajos por la boca, pidiendo linchamiento público para dos ministros de entonces.
No dura mucho, pronto recuerdo que, cómo no, estamos en España, las víctimas hoy volverán a ser utilizadas por unos y por otros, por otros más que por unos -al tiempo- y volverán a soportar con aire entre estoico y doliente a una sociedad que no se contenta con humillar: sólo cree cumplir con su deber escupiendo.
Miércoles, 31 de Octubre de 2007 11:22
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Autor: wininu
Pues si, aparte de quien haya sido hay varias cosas claras. No se salva nadie de la crítica, de la misma crítica.
Lo que está claro es que el atentanto del 11M ha cambiado la situación política de este país de forma clara, modificó un resultado electoral con cierta probabilidad y ha desencadenado una ruptura clara entre las fuerzas políticas, llegando a perder el sentido de Estado que todo partido de gobierno debe tener. Que ERC dinamite el sistema es normal, que lo haga el PP y el PSOE es de vergüenza, y el TC es el ejemplo más claro.
Unos se han creido ganadores moralmente sin serlo, y los otros no han asumido la derrota, merecida.
Un saludo
Lo que está claro es que el atentanto del 11M ha cambiado la situación política de este país de forma clara, modificó un resultado electoral con cierta probabilidad y ha desencadenado una ruptura clara entre las fuerzas políticas, llegando a perder el sentido de Estado que todo partido de gobierno debe tener. Que ERC dinamite el sistema es normal, que lo haga el PP y el PSOE es de vergüenza, y el TC es el ejemplo más claro.
Unos se han creido ganadores moralmente sin serlo, y los otros no han asumido la derrota, merecida.
Un saludo
Fecha: 31/10/2007 12:27.




