Dos centímetros

No aguanto más. Estoy hasta donde la bragadura amplía su nombre. No tengo tiempo ni paciencia, pero espero agenciarme cuatro enemigos revertistas. Llevo tiempo rumiando lo que sería un título estelar para una columna que versara sobre el panorama columnista-literario de los periódicos y semanales punteros en tirada y propaganda en nuestro algarábico país. Rezaría así: “El club de los indignados” o “de los malhumorados” o “de los que no necesitan psicólogos porque tienen a una panda de tontos -entre los que me incluyo- leyendo a diario sobre la veleidad y miseria de sus existencias feroces y pasajeras”. Sería, al menos, un ejercicio entretenido donde no dejaría de rodar la cabeza de mal hablados made in spain como Marías, de ilustres versados en la ignominia como Burgos, Prada selecto erudito de violeta y, por supuesto, el Umbral maestro decadente e ingenioso eternamente enamorado de los pechos y las cachas de la Obregón. Pero como digo, no tengo tiempo y la última patente ya me ha picado demasiado porque de todos los indignados, el reverte es el más burdo.
Por dos centímetros señores se llena la boca de espuma. Cómo es posible Dios de la verdad y la palabra, Virgen de los desamparados lectores que dos centímetros, tamaña afrenta, den para una columna. Pues los dan. Claro que hablamos de un sujeto que afirmó algo como que si presentaba la guía de teléfonos a una editorial se la publicaban, pues me gustaría verlo ya que reverencio ante tan alto y distinguido prosista de calzas estrechas. Pero no es eso lo que más me indigna porque hoy aprovecho su caldera alquimista para mostrar mi justificada indignación, lo que más me molesta es ese uso chulesco, grosero y burdo de los hijos de la gran puta, los cojones, la mare que los parió como si su pluma anónima y tosca de reportero se hubieran encumbrado en las cimas celestiales de la academia y pudiera convertir la mierda en miel dada. Será que el éxito comercial del “ala simple” –lo ojeé en una librería y se me caía de las manos, el resto me parece literatura televisiva barata- y el dinero que se embolsica no le dan para buscar pantalones a su gusto; pues que se joda. El resto de los mortales nos tenemos que aguantar con esa ropa, esa dictadura del vaquero, esos zapatos feísimos, iguales en todas las tiendas porque hoy las tiendas son iguales en todas partes.
Y no niego la envidia que me provoca pensar que este ombligo que cada día se redescubre a sí mismo se pase las horas viajando y desempolvando las hojas manidas testigo de nuestra Historia. Pero eso tampoco me indigna, me indigna ese aire de sobrado, de perdona vidas que traduce – los que lo leen lo saben- en insultos de todos los tamaños y colores por motivos trascendentales de la vida y la muerte como dos centímetros del ancho de un pantalón. Y esto de forma patentada y ensimismada. Es como aquel que piensa que saltarse un semáforo es un acto de rebeldía social; es lo que tiene ser burgués y sentirse aristocrático.
Ya ya, lo estoy leyendo, si él leyera esto, capaz era de decirme progre o moña de lector que se asusta de un mecagoeendios, pero entonces yo le diría que sus injurias son melindre dulce y que si quiere soltar tacos mi padre le pude ofrecer una guía completa y comentada en una tarde capando gorrinos. Y algunos de ellos hasta que despeinarían a tan denodado contumelioso. En fin, que diría al mismísimo Luca de Tena que – según un indignado divertido e ingenioso- aunque haya fallecido, no desfallezca y escuche mi ruego y si su sucesor no quiere cambiar de aires – desde el 91 es normal que el joven o el viejo ya no pertreche temas donde resollar- que al menos cambien el nombre de la columna por “Patente de insulto” o “la Zorra y los siete gilipollas” tal como gusta guisar el de los dos centímetros. En fin eso, que también tenemos los columnistas que nos merecemos.
Autor: JR Gracia
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Autor: Armando
La única cosa que no entiendo bien es cómo se atreve a llamar aristócratas a los que se indignan por esto http://www.20minutos.es/noticia/110004/0/multa/pasando/rojo/
;-)
Fecha: 04/05/2007 09:33.
Autor: Baba O'Riley
Fecha: 04/05/2007 10:33.
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Autor: José A.
PR me gusta tanto como a ti(salvo el primer libro que leí, el de las espaditas)
Fecha: 04/05/2007 12:17.
Autor: ja
Hace años que dejé de leer sus libros y sus columnas...
Fecha: 04/05/2007 14:19.
Autor: Jr.
Baba, usted siempre tan propio, no le discuto ni una coma aunque de gustos, erróneamente a como también se piensa sí hay algo escrito.
Y lo siento, no quería simpli sino amplificar "enemigos" y con usted ya contaba. Mis afectos.
José A. yo también se la daba y un chalé en la playa donde ir de correrías.
ja de "plumas" estamos bien, por lo otro, hace bien.
Saludos y obrigado, una vez más parabienes alquimista por su blogete.
Fecha: 04/05/2007 14:52.
Autor: Anónimo
¿Por qué se dedica un intelectual con tanto poder para llegar a las personas a despotricar del ancho de los pantalones? Será por injusticias que denunciar, por sucesos por criticar, por alternativas que recomendar... Y no es la primera vez que lo hace Reverte -ya lo hizo por el ancho de una corbata- y de hecho ya tiene incluso sus temas y sus fechas para sacarlos, como la excentricidad de los modelos veraniegos de los españoles, que lanza cada principio de temporada primavera-verano.
Pero nadie es perfecto y se sabe que Reverte también tiene sus virtudes. Coincido con Armando y con el que se le cae la baba cuando habla de Armando. Acerca la Historia de España a los ciudadanos, aunque sea solo a modo de anzuelo. Y habla alto y claro contra las manías del pueblo español, haciendo sobre todo un llamamiento al amor propio. Y bueno, aunque no sea motivo para perdonarle la prepotencia, algunas risas nos hemos echado a su costa.
Aunque a veces parezca que está enfadado con el mundo y salte su furia por cualquier motivo estúpido. Me recuerda a estas líneas de Juan de Mairena:
"Cuenta Juan de Mairena que uno de sus discípulos le dio a leer un artículo cuyo tema era la inconveniencia e inanidad de los banquetes. El artículo estaba dividido en cuatro partes: A) contra aquellos que aceptan banquetes en su honor; B) contra los que declinan el honor de los banquetes; C) contra los que asisten a los banquetes en honor de alguien; D) contra los que no asisten a los tales banquetes. Censuraba agriamente a los primeros por fatuos y engreídos; a los segundos acusaba de hipócritas y falsos modestos; a los terceros de parásitos del honor ajeno; a los últimos de roezancajos y envidiosos del mérito.
Mairena celebró el ingenio satírico de su discípulo.
-¿De veras le parece a usted bien, maestro?
-De veras. ¿Y cómo va usted a titular este trabajo?
-'Contra los banquetes'
-Yo le titularía, mejor: 'Contra la humanidad, con motivo de los banquetes'."
Fecha: 05/05/2007 16:24.
Autor: Armando
Esto de los blogs es curioso, nos permite a los ególatras un ejercicio de exhibición generoso y nos expone a los satíricos comentaristas.
Pero también tiene a los satíricos comentaristas pendientes de su particular -a menor escala, claro- exhibición ególatra.
Otra vez, todo virtudes
Fecha: 06/05/2007 19:58.
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Autor: Bernardo
¡Qué injusta es la vida y qué mal llevan algunos la fortuna de otros!
Claro que es más fácil criticar al mundo y pensar que los lectores son unas masas aborregadas ajenas a la Literatura Primordial que intentar parir un libro que, siquiera de largo, se parezca a "la reina del sur".
Quizá si lo intentaran se darían cuenta de sus propias limitaciones.
Y eso les haría odiar aún más a sus semejantes.
Fecha: 06/05/2007 23:15.
Autor: Armando
En cuanto al libro, no se preocupe, que siquiera de largo nuestro seco cerebro lleno de odio y limitaciones se aprestará a limpiar su abyección rindiendo honores ante el altar de la difamación personal, llamando a Aznar borracho fascista, ridiculizando a Rajoy y Aguirre por ricos derechosos y clamando estricta justicia para un criminal peligroso de la talla de Isabel Pantoja.
Y eso, tal vez, nos haría acreedores de los parabienes de nuestros semejantes.
Fecha: 07/05/2007 08:43.
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Autor: Bernardo
Y para su deleite sepa que experimento la misma sensación cuando veo esas tertulias con que nos regala TV3 o el "33" cada Sant Jordi, en la que un grupo de desconocidos representantes de la alta literatura catalana aparecen con un cabreo de 3 pares de narices, incapaces de entender porqué no compra ni Dios sus maravillosos libros, mientras banales autores -¡españoles!- se forran en la feria y se inflan a firmar novelas.
Para acabar, conste que yo no he llamado fascista a nadie. Y los problemas para llegar a fin de mes de los líderes del PP los conocemos todos de sus propios labios. Eso sí, reconozco que para parar a la Pantoja cualquier medio es válido.
Fecha: 08/05/2007 17:59.
Autor: JR. Gracia
Con Reverte, al César lo que es del César, aunque muchos preferiríamos, ya puestos, abortar a parir libros como el que usted nombra.
Del odio o discrepancia injustificada -al menos la mía sí lo estaba- hacia nuestros semejantes ya veo que tiene ejemplos palpables en distinguidos y desconocidos literatos, sin ser esto último peyorativo en absoluto.
En cuanto a limitaciones, a cada cual su linde; dizque algunos comparan churras con asesinas y, encima, se regocijan.
Fecha: 08/05/2007 19:14.
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Autor: Bernardo
y es que abortar es, en esencia, un acto de impotencia.
Fecha: 08/05/2007 23:15.
Autor: Jr.
Fecha: 09/05/2007 18:01.
Autor: Jr.
Fecha: 09/05/2007 18:04.
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Autor: Bernardo
Y abortar es el recurso más fácil - aunque legítimo- cuando uno se ve incapaz de hacerse responsable, mantener y sacar adelante, aquello que podría parir. O siente vergüenza de su propia criatura.
Y créame, muchos lectores agradecemos esos abortos. Nos evitan mucho tedio.
Fecha: 09/05/2007 23:33.
Autor: Jr.
Fecha: 10/05/2007 19:35.




