¿Porqué la derecha ha perdido la batalla de la ideología?

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Esta pesada disertación, viene como respuesta a la sorpresa de mi amigo Armando ante mi aseveración categórica de la inferioridad ideológica de la derecha y que en su momento no le pude argumentar.Guiño

Mis humildes disculpas de antemano por esta fatigosa misiva, que resumiré en tres puntos.

En primer lugar por la actitud doctrinaria de esa derecha más flexible y dialogante. Recreándose en la tibieza a la hora de expresar libremente sus convicciones, dejando el desarrollo real de sus puntales ideológicos a medio gas. Sin poder, debido a estas limitaciones, extender la consistencia de su credo a todos los campos de la vida, como el cine, la historia, el arte o la literatura, sin sentir un cierto rubor a la hora de exaltar la satisfacción por lo que se piensa. Temas que a la izquierda nunca le ha supuesto un verdadero problema aprovecharse ampliamente de ellos.

Autolimitación que llega hasta tal punto, en el cual desaparece todo rasgo de pasión y se permuta por el consabido disfraz de la gestión económica eficaz. Venderle los principios al enemigo, porque el emblema de la defensa de la moralidad ya tenia un dueño asignado.

 

En segundo lugar por la propia valoración social de los partidos conservadores. Ese metódico abandono del tejido asociativo y cultural tan evidente. Cualquier red liberal que se precie, bebe consecuentemente de las aguas de agrupaciones sociales y económicas que sustentan gran parte del poder monetario de cualquier país. Ese segundo escalafón gremial, que tras la posición esencial e inamovible de los sindicatos, forman el verdadero estrato social de la clase media. Asociaciones colegiadas y profesionales deberían ser el patrimonio primordial y más preciado, y en lugar de eso reciben el ninguneo incuestionable de las elites directivas en todo el territorio español.

 

Por ultimo, en tercer lugar, la cuestión puramente económica. El liberalismo desde sus preámbulos, siempre ha abogado por una imposición razonable del libre mercado, es decir, conseguir que las empresas ofrezcan el mejor producto al menor precio posible; todo ello atendiendo a la balanza final donde beneficios y ética se vigilaban mutuamente, pero no se agredían. Cuando lo producido sólo existe en función de la rentabilidad, creamos una serie de necesidades empresariales, tales como la disminución de costes, los recortes salariales o la precariedad laboral, que lo único que consiguen es arrinconar los valores éticos de reajuste, que ni mucho menos son ajenos a la ideología liberal originaria.

En consecuencia, nos instauramos en una merma evidente del nivel de competitividad. Sueldos inferiores que sólo provocan un desprecio sistemático de los trabajadores hacia su puesto de trabajo, efecto indudable de un nivel salarial injustamente reducido.

Un cordial abrazo.

Jueves, 08 de Marzo de 2007 08:36 Autor: Baba O'Riley. #. Tema: Colaboraciones.

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Autor: ja

Desde mi supina ignorancia, y con todo el respeto, me sale de lo más profundo decirle que creo que su texto-disertación es un ejercicio de aparente sesudismo, pero cuyo trasfondo me parece profundamente superficial.Asimismo entreveo en lo que dice un ataque a la derecha, al liberalismo y al conservadurismo (en su texto parece que los trata como si fueran lo mismo, y yo creo que no lo son)cargado de prejuicios que le impiden emplear su obvia capacidad de entendimiento y análisis...


Como supongo que Armando argumentará mejor esto que digo, ahora sólo quiero referirme a los dos últimos párrafos en los que habla sobre la cuestión económica, a saber: el libre mercado no consiste en dar el mejor producto al menor precio, de hecho, los mejores productos suelen ser los más caros; en segundo lugar, la competitividad fomentada por este sistema económico hoy en día está provocando un movimiento "humanista" y "social" dentro de muchísimas empresas que comprenden y profundizan en su responsabilidad social a través de diversas acciones.

La explotación laboral y los salarios pésimos existen y existirán, pero las cosas por suerte no son ni mucho menos como hace 20 años (donde a lo mejor creo que bastantes de sus ideas sí tendría cabida), y además, como contrapartida hay que pensar en las ventajas que nos ofrece vivir en una sociedad librecambista...como por ejemplo, que a través de este inquietante mundo de la fibra óptica, el amigo Armando nos brinde la oportunidad de arreglar el mundo. ;)

Fecha: 08/03/2007 09:40.



Autor: Baba O'Riley

Querido Ja, no creo que vaya desencaminado del todo en sus observaciones sobre mi superficialidad; es tan inherente en mi como mi frivolidad, que le vamos a hacer, no todo el mundo puede presumir de transcendencia en todos sus pensamientos.
En cuanto a mi acelerada síntesis de los tres conceptos (conservador, liberal y derecha), en uno mismo, no es una especulación mia, sino que se nos repite desde la parte mas moderada del PP que son valores intrínsecos e indivisibles. Alardeando con ello una suavidad en los diálogos con la izquierda. Obviamente la extrema derecha tiene otras motivaciones.
Del resto, lógicamente , todo es matizable.

Fecha: 08/03/2007 11:10.


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Autor: Luis Amezaga

La ideología se ha perdido a sí misma (probablemente porque defiende una sola idea, y eso no es mucho), tanto la defendida por la izquierda que se ha demostrado retórica, corrupta e ineficaz, como la derecha que se vincula al libre mercado y renuncia a dirigir los corazones.

Fecha: 08/03/2007 11:47.



Autor: ja

Yo creo que el corazón es ingobernable, ni por derechas ni por izquierdas...

Por cierto Ar, hoy es un día perfecto para celebrar el 110 aniversario del nacimiento de Plá ;)

Fecha: 08/03/2007 12:01.


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