MISCELÁNEA

Hace apenas unas semanas devoré La Rabia y el Orgullo, nunca leí un libro con un título tan ajustado. No he leído nada más de esta mujer, su esquela hoy. Sólo puedo recomendar su lectura, más allá incluso de consideraciones políticas, para conocer la visión, quizá apocalíptica, pero sólo tal vez, de una Mujer del Siglo XX que ha vivido de primera mano todos los acontecimientos importantes que han salpicado el mundo desde la 2ª Guerra Mundial y ha entrevistado a casi todos los personajes que han creado el marco en el que se ha desenvuelto el fin de siglo. Baste reseñar en apoyo de mis tesis -de mi recomendación- lo que escribió Henry Kissinger a propósito de la entrevista con Fallaci "Fue el interrogatorio que más daño me ha hecho en mi vida".
A pesar de que aquí no he dejado de mostrar mi admiración por El Mundo y en particular por su director Pedro J Ramírez, no puedo dejar de citar un artículo que leí en Periodista Digital -y que hoy ha desaparecido, lo cual no hace si no atraer más moscas a esta descomunal mierda en la que estamos instalados- que versaba sobre la censura aplicada por el citado Pedro J a uno de sus colaboradores más "incendiarios" -ahora que está tan de moda la palabra por unas causas u otras- Jesús Cacho.
El proceso de "Por favor sed un poco buenos que os vamos a dar casi todo lo que pidáis, al menos hasta después de las elecciones" hace aguas por todas partes, y el partido que gobierna y que ha devenido en principal -y, en un gesto de sectarismo por mi parte si quieren, yo diría que único- responsable sigue enrocado en imponer por la fuerza de los "mass media" y la repetición que ellos tienen la única, total y absoluta razón y aquel que no comulgue con su ¿interpretación? de los gestos de los terroristas es...bueno ya lo saben, lo han escuchado mil veces.
¿Creían que esto era telebasura? Entonces no pierdan el tiempo con esto.
Una cierta esperanza recorre mi yo político, pero de eso podrán leer más arriba.




