DE VUELTA
La vuelta ha resultado lo esperado, un viaje largo, los abusos de rigor, algo de calor y los nunca suficientemente denostados atascos. Cuánta paz durante este mes alejado del mundo y sus monarquías, paz de los borregos, claro.
Escuchando No es un Día Cualquiera en RNE me topé con una afirmación que dejo aquí para la reflexión: el tamaño del cerebro poblacional está decreciendo -lástima que no sepa encontrar en la red algo que apoye esta afirmación- y el tamaño del cerebro de las élites intelectuales sigue creciendo. Al parecer hay documentación al respecto y la razón esgrimida en el caso de la reducción de tamaño es que los niños cada vez tienen que esforzarse menos a la hora de crear representaciones mentales -en general, y esto es mío, cada vez hay que esforzarse menos para todo, con la consiguiente atrofia y la consiguiente facilidad en la manipulación del producto- , ya que "La Imagen" se estandariza y universaliza. Tal vez con algún ejemplo:
DON QUIJOTE: Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años, era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro; gran madrugador y amigo de la caza.
Más o menos así:

¿Quién de nosotros lo imaginaba así?
HARRY POTTER: ¿A quién interesa la descripción?, Harry es así

CAPERUCITA ROJA: Había una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchachita la llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja.
Es poco probable que un niño la imagine así:

En el pueblo todo más o menos como siempre -excepto que cada vez cuesta más sentirse castrileño de pleno derecho- pero con mucha más gente, al parecer nos hemos convertido en un destino apetecible en el ya talludito turismo rural, y, como no, saludamos el maná divino en forma de turistas de fin de semana y alquiler rural y sacrificamos la comodidad y los esfuerzos por el desarrollo local en pos del lema de la tercera modernización "Andalucía te quiere" , lo que no está tan claro es que se quiera a sí misma. Nunca he hablado aquí de la corporación local, principalmente porque el no vivir allí me otorga pocos derechos al respecto pero sí me gustaría hacer notar, caso de que lo lea persona interesada, que sería conveniente ir cuidando las formas, ya que el fondo es cuestión que atañe al individuo -y a Dios-.
Por lo demás, no sé si me apetece o no volver a trabajar porque no sé qué es peor si trabajar de seis a ocho o no saber qué hacer porque estás de vacaciones. Supongo que saldremos de dudas más bien pronto que tarde.
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Autor: Luis Amezaga
Me considero aún un niño y para mí todas las caperucitas son como la de la foto, más o menos y en mi acogedora y lubricada imainación, hasta el lobo cabe.
Dales caña a los representantes públicos del pueblo y verás que recibimiento con banda tienes el verano que viene :)
A lo cotidiano hay que echarle valor, pero al final le coges el gusto. Ya hablaremos cuando Septiembre nos dé un par de cornadas.
Un abrazo.
Fecha: 29/08/2006 18:56.




