IRREFLEXIÓN
Otra noche insomne, otra noche esperando el programa de televisión que más me ha influido y que siempre tendrá un lugar especial allá donde queden grabadas estas cosas. En el interludio una victoria más simbólica que otra cosa y la sirena de ébano más sexual que jamás pasara por el Kodak Theatre
Lo único que no terminaba de cuadrarme era ese hijo con esos padres. A quien no se puede culpar de traicionar sus principios es a Billy-Bob, es comprensible que se muestre tan comprensivo.
Por si fuera poco mañana estrenan V for Vendetta y sin la opinión de Dias de Cine no puedo prejuzgar el apocalipsis post-nuclear en el que el anarquismo cultivado e inmisericorde porque el mundo me hizo así -es decir la fantasía de cualquier comic-adicto como yo- se enfrenta a la dictadura orwelliana torpe y visionaria. No, nada que ver con los sueños húmedos de Rodríguez, se siente.
En fin a lo que iba hoy es a una especie de confesión -¡las posibilidades de esta página son inmarcesibles!-, fruto de una especie de reflexión a raíz de algún comentario recibido a cerca del pragmatismo de mis comentarios políticos - afortunadamente esa nunca fue la intención - y de algún post leído a cerca de la inutilidad de batirse en duelo por quien no lo merece. Es cierto que uno de mis "dogmas de fe" es que no todos son iguales, aunque he de reconocer que, a veces, me tiemblan un poco las piernas y en días de bajada de defensas me encuentro algo más receptivo al discurso política=políticos=basura
Pues sí y, a pesar de lo innegable del juego que nos están dando, el pesimismo antropológico que caracteriza el discurrir de mis días y ciertas lecturas que, sospecho, hacen más mal que bien me han sugerido tomar las cosas con una cierta perspectiva. Relajarme, acomodarme y disfrutar del viaje puesto que los temas que últimamente son el lei motiv de este espacio de irreflexión son batallas perdidas de antemano. Y, como dijo aquel, "no he mandado mis naves a luchar contra los elementos", además nunca me he sentido cómodo yendo a remolque y como lo de ETA ya está hecho y cerrado -al menos en un par de años- y lo del estatut está a la espera de decir al pueblo el color de la papeleta que hay que meter pues me voy a tomar unas vacaciones en las que espero cumplir a rajatabla esa máxima latina que hace referencia a la armonía cuerpo-mente, esto es pensar poco y hacer menos.




