EL GRAN BAILE

Se levantó contento. Hoy iba a ser un gran día. Estaba todo preparado. Había costado no pocos esfuerzos convencer a todo el mundo. Pero hoy todo tendría sentido. Estaba todo atado.
Es miércoles. Los miércoles no le gustan. A las cuatro es la hora. Normalmente son muy aburridas pero hoy será diferente. Ya nadie podrá decir que no dice nada. Hoy tendrían que callar muchas bocas, y sobre todo mañana. Mañana reirá.
A las once y cuarto. Cuando todos callan. Cuando los que gritan se encuentren ya muy lejos . Cuando nadie se lo espere, se pondrá en marcha el mecanismo. Todos tendrán su parte del pastel. Todos forman parte de la gran mascarada. Habrá para Ellos , ellos los primeros, para que parezca creíble; después el PNV, para ellos la exclusiva, el año pasado hubo una importante sequía, pero este año se espera buena cosecha ; para las televisiones también, que tengan tiempo para prepararse, que lo puedan vender sin nervios; las radios afectas que vayan calentando el ambiente, las desafectas que ladren, ya verán; para los perritos falderos también habrá un hueso que chupar, por lo menos hacen bulto.
Mientras lo piensa una sonrisa pícara se dibuja en su cara. "Me vendrán con lo del estatuto otra vez, o la OPA o ¡los inmigrantes!" Aquí se ensombreció su rostro "¡Pobres inmigrantes!" Pero pensamientos de mayor calado Histórico ocuparon su mente con rapidez.
A las cuatro todo está preparado. Los informativos lo están esperando. Toda España lo está esperando. Él es la Paz, el elegido. Sin saber por qué se acuerda del maquillaje, "Espero que no sea excesivo". La expectación es máxima. Entra en el pleno, eso que siente...¿tal vez el peso de la historia? Advierte que hay algunos sitios vacíos, "¡bah! ¿a quién importa eso? Soy yo el único que importa hoy".
Su adversario habla. Parece desenvuelto y tranquilo. Intenta aparentar tranquilidad. "¡Si supiera la que le tengo reservada! Su discurso es previsible. Es el problema de la coherencia, que te hace previsible, no sorprendes a nadie. Conozco tus palabras. Ya ha terminado, es mi turno. Las manos, muy importante; armonía en los gestos; la voz tranquila, suave, conciliadora. La cara, el ademán, es lo más importante, tiene que parecer sincero, como pidiendo perdón, con humildad. Ya lo tengo, ahí va"
- Os necesitamos, os queremos, sois muy importantes. Lo nuestro eran meras riñas, en verdad no os odiamos, no eran más que palabras, que se lleva el viento. Ahora estoy con vosotros porque sois necesarios. De verdad, os quiero...
- Señor presidente, su tiempo ha concluido- La voz del presidente de la cámara interrumpe el éxtasis místico.
"Un último gesto, ¡Caray no me había dado ni cuenta! -este es mío cosecha propia- Una última mirada y....¡ya está! ¿Ahora qué? ¿Qué decis a esto?"
- Turno del Sr Acebes- Continúa monótona la voz
- Señor Presidente, señora Vicepresidenta, señores Diputados. Mi pregunta tiene que ver con el problema de la inmigración ilegal de los últimos días....
Y...¡CORTEN!
A mí me ha vuelto a dar miedo .
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Jr.
Fecha: 23/03/2006 12:48.
![]()
Autor: Luis Amezaga
Fecha: 24/03/2006 10:02.




