NUEVE REINAS O El Golpe Revisitado

Para mí el paradigma, la quintaesencia, allí donde se debería ir antes de recorrer cualquier camino en este sentido, es la versión de With a Little Help from My Friends de Joe Cocker. Coger un material ya pensado, una historia ya contada, un tema ya expuesto, y hacerlo tuyo, personal e indentificable.
Nueve Reinas (2000) no es un remake de El Golpe, sería tan estúpido como hacer un remake de Psicosis, pero sí tiene su ritmo y su temática, su estructura y su doble pirueta con tirabuzones, amén de innumerables guiños y homenajes. Tiene la vieja historia del ladrón bueno, que busca sus cien años de perdón en un mundo que le ha fallado ( Juan-Gastón Pauls). Tiene al viejo maestro de vuelta de demasiadas cosas, capaz de mostrarle "todos los secretos de este arte" y que ansía encontrar a alguien a quien dejar su legado ( Marcos-Ricardo Darín ) -Y ambos se encuentran con el mayor golpe imaginable al alcance de la mano- Tiene un montaje inteligente, huye del aburrimiento, y te deja conocer lo que el director quiere que sepas, nada más.
Hasta aquí algunas de las semejanzas, pero es que Bielinsky hace de Joe Cocker y se lo lleva a su terreno. Nueve Reinas actualiza el tema y lo sitúa en la Argentina de finales de los noventa. El guapo ahora cambia de arma, es un tipo bueno, que cae bien. El "maestro" no sólo es oscuro, es abiertamente indeseable -su codicia no respeta ni a su hermano pequeño-, ha hecho del timo su vida, no es capaz ni de pagar el periódico -"¿para que pagar si puedes no pagar?" Aún así es un tipo simpático. El golpe se hará vendiendo sellos a un tiburón español, pero no hay tiempo para una gran preparación, tiene que ser ya, antes de mañana.
Entonces Juan y Marcos sacan todas sus armas de embaucadores profesionales y todo su talento como actores, y atisbamos una Argentina desecha por las crisis económicas -carteles de Liquidación por todas partes, un banco que quiebra-, donde impera la ley del "más vivo", donde no puedes fiarte de tu sombra porque será la primera en intentar engañarte, donde aún así hay sitio para el optimismo. Si en la película de Roy Hill la famosa melodía te llevaba a través la película aquí es "ese tema de Rita Pavone". Aquí los timados son siempre los más débiles -aunque el golpe principal sea a un pez gordo gallego-, viejecitas, cajeras de gasolinera. Aquí no hay vencedores.
Además si todo esto no convence, siempre puedo excusarme en que la ví en las últimas filas del Granada 10, en buena compañía.
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Autor: Anónimo
Fecha: 14/02/2006 18:13.




