LA REBELIÓN DE LAS MASAS

20051029002020-joseortegaygasset-jpeg

La otra pregunta decisiva, de la que, a mi juicio, depende toda posibilidad de salud es ésta: ¿pueden las masa, aunque quisieran, despertar a la vida personal? [...] Porque es pura inercia mental del "progresismo" suponer que conforme avanza la Historia crece la holgura que se concede al hombre para poder ser individuo personal, como creía el honrado ingeniero, pero nulo historiador Herbert Spencer. No; la Historia esta llena de retroceso en este orden, y acaso la estructura de la vida en nuestra época impide superlativamente que el hombre pueda vivir como persona.

Al contemplar en las grandes ciudades esas inmensas aglomeraciones de seres humanos, que van y vienen por sus calles o se concentran en festivales o manifestaciones políticas, se incorpora en mí, obsesionante, este pensamiento: ¿puede hoy un hombre de veinte años formarse un proyecto de vida que tenga figura individual y que, por tanto, necesitaría realizase mediante sus iniciativas independientes, mediante sus esfuerzos particulares? Al intentar el despliegue de esta imagen en su fantasía, ¿no notará que es, si no imposible, casi improbable, porque no hay en su interior espacio en que alojarla y en que poder moverse según su dictamen? Pronto advertirá que su proyecto tropieza con el prójimo, como la vida del prójimo aprieta la suya. El desánimo le llevará, con la facilidad de adaptación propia de su edad, a renunciar, no sólo a todo acto, sino hasta a todo deseo personal, y buscará la solución opuesta: imaginará para sí una vida standard compuesta de desiderata comunes a todos y verá que para lograrla tiene que solicitarla o exigirla en colectividad con los demás. De aquí la acción en masa.

La Rebelión de las Masas, José Ortega y Gasset


Sábado, 29 de Octubre de 2005 00:26 #. Tema: Libros.

Comentarios » Ir a formulario


Autor: ja

¿Qué nos queda pues?

¿el estoicismo?¿la sumisión?¿la renuncia?¿la producción en serie?¿los paraísos artificiales?

Yo creo en la fidelidad a uno mismo, en el nulo consumo de televisión, y en la catarsis subjetiva, porque si esperas que desde fuera te solucionen tamañas complejidades vas apañao...

Fecha: 29/10/2005 14:22.



Autor: Anónimo

Por cierto, sigue así, dándonos más pildorillas de estas últimas. Limpian y oxigenan las telarañas mentales.

Fecha: 29/10/2005 14:27.



Autor: desde la empatía

En efecto he sentido esa angustia en mi propio esqueleto. Observo, gracias a ciertas experiencias clarificadoras, como mi auténtica esencia, que identifico con la infancia y pubertad y su inherente soledad e independencia de pensamiento, se va diluyendo entre las esencias sumadas de la multitud, que apuntan a ser una única esencia. Al principio hacía y deseaba por mi cuenta, después deseaba por mi cuenta y hacía con los demás y ahora me doy cuenta de que ya soy parte de la masa y ésta penetra en mí hasta mi más profunda identidad, hasta mis deseos.

Ante esta ingrata certeza se me plantean dos cuestiones: la primera es si la fidelidad a uno mismo conduce a una mayor felicidad; la segunda, la utilidad en sí de compartir este pensamiento.
Y pienso que el esfuerzo inevitable por mantener la independencia y la individualidad procura un inefable premio al autoestima, en forma de realización personal; pero que dicho esfuerzo podría dividirse en dos etapas: redescubrir primero y desarrollar después, ambas en continua iteración y ambas en forzoso silecio y aislamiento, inherentemente unidos a la falta de reconocimiento externo (porque en cuanto quisieramos salir a recibir aceptación, ya estaríamos tomando como buena la aceptación del otro, la general, lo que echaría por tierra nuetro viaje a la autenticidad de nuestro ser), dando en posible frustración.
Y también pienso que compartí estas palabras con vosotros, las de Ortega y Gasset, las de ja y las mías propias. Con lo que mirando desde el mismo punto, ya estamos creando esta pequeña masa y este deseo común de no ser arrastrados por ella.

Fecha: 30/10/2005 20:42.



Autor: Autor

Te agradezco mucho el comentario, desde la empatía, tus palabras sólo hacen que confirmar las impresiones, en cuanto a las dos cuestiones que te planteas: la segunda es obvia, y desde mi punto de vista es útil el compartir los pensamientos, mírame; la primera, sólo puedo citar a un liberal, aunque creas que voy de liberal sin serlo ;) "Desde un punto de vista liberal la falacia consiste en poner como bien superior la Felicidad por delante de la Libertad. Que es mejor ser libre e infeliz a una felicidad de los borregos es uno de los incentivos hacia la democracia y la ciencia que ha caracterizado a los regímenes denostadamente denominados burgueses frente a los fascistas y los comunistas"

Fecha: 31/10/2005 10:07.



Autor: ja

La esencia es una o ninguna, porque mutar no puede mutar (si no el concepto esencia no tiene sentido).

La frase de ese liberal me parece acertada, lo que ocurre es que necesitamos más praxis y menos teoría.

¡¡Venga valientes!!Practicad la libertad...

Fecha: 31/10/2005 12:19.



Autor: desde la empatía

Con respecto a las dos cuestiones que planteé.
Para la primera, gracias por la frase, es una síntesis que comparto bastante la de "felicidad frente a libertad". No tanto el vínculo político, quizás porque hasta ahora mi experiencia me muestra la total independencia entre el modelo político y el modelo mental de moda entre la población. Y si tuviera que relacionar ambos campos, incluso haría más bien la implicación contraria. Porque en la teoría, por definición de liberal está la defensa de la libertad individual. Sin embargo, existe una práctica y existen unos ejemplos. Y los fenómenos de masas proliferan alegremente en regímenes liberales mientras que por contra parece a veces que, probablemente por propia naturaleza del hombre de atracción por lo prohibido, los regímenes que coartan la libertad estimulan a los jóvenes, dando en una sociedad que al menos parece llegar al nivel de reflexión que procura la diferenciación entre el deseo propio y la actuación.
Para la segunda, lo que realmente me planteaba era el sentido de crear una masa cuyo punto en común es no querer entrar a formar parte de una masa.
Y con respecto a lo que dice ja, tendría razón si solo existiera la primera acepción de la rae para la palabra esencia, pero créeme que la esencia se transforma, que hay otra acepción para la esencia y que esta muta... y que sienta fatal.

Fecha: 01/11/2005 18:42.


Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]