LECTURAS DE VERANO
Ahora que se acercan las vaciones, al menos para mí, y que en Antena 3 no hacen más que idiotizarnos con sus consejos para un verano más saludable, y sus recomendaciones esnobs pasen de Matías de Angels y por supuesto de Lorenzo y sumerjanse en la lectura fácil, agradable y amena de una buena novela histórica. Mi recomendación es El Puente de Alcántara, que además de engancharles desde la primera página -si les gustó Los Pilares de la Tierra, les va a gustar esta- echa por tierra, sin pretenderlo, el tópico, reciente, cuando se conocía la Historia se sabía que no era así, de la "Convivencia en Paz de las Tres Culturas". La novela está situada en Al-Andalus, fines del siglo XI y repasa los avatares de un Hakim Judío, un Poeta Árabe y un ¿guerrero? castellano, puedo decir ¿español?, en una época difícil, convulsa, cambiante, rica en matices en la que cada día se reescribía la Historia. Baer, que abarca con su novela un lapso temporal de un cuarto de siglo, aparte de constituir una magistral lección de historia, aparte de manejar con maestría el tempo narrativo, manteniéndonos siempre en tensión, intercalando personales reales con ficticios entrecuzando y separando las vidas de los protagonistas sin forzar las situaciones - dios, El Código da Vinci es la Novela de hoy!!- aparte de todo lo dicho hace una radiografía perfecta del árabe tipo, el judío tipo y el ¿cristiano?, mejor español, tipo.
Los árabes son crueles, déspotas,integristas, misóginos, no tienen aprecio por la vida, hábiles políticos,prácticos, amantes de la belleza, supersticiosos y amantes del poder, la influencia y de "pasar a la historia" con un lugar al lado de Muhammad por encima de todo. Los judíos son pusilánimes, mansos, cobardes,individualistas -no en el sentido egoísta de la palabra- atrapados por la tradición, inteligentes, amantes del conocimiento crítico, inquietos intelectualmente, interesados políticamente, hábiles comerciantes con una especial capacidad para arrimarse al árbol que más sombra da. Los cristianos son rudos, ignorantes, torpes, guarros, amantes de la guerra, intransigentes, decididos, con un alto concepto del honor para lo bueno y lo malo, supersticiosos también, integristas también, valientes, entregados a su causa, que normalmente no es la de otro, aunque se solapa.
Todo esto se va destilando a través de más de mil páginas en las que vamos viendo como los únicos períodos de paz relativa -esto es en algunas zonas de la península- se debían exclusivamente a intereses políticos, o tácticos -rearmarse, comerciar, treguas...- pronto acababan para dar paso a los saqueos, asesinatos, guerras...de un pueblo con otro o de todos contral los judíos.
En las páginas también descubrimos una Al-Andalus en todo su esplendor, a años luz de los atrasados feudos españoles, rica, moderna, deslumbrante y como en toda historia épica hay amor, traición, amistad, grandes y pequeños ideales muerte, vida...en definitiva una lectura recomendable.
"De las cosas bellas de este mundo, los francos aman sobre todo el dinero; los judíos la buena comida, pero los andaluces aman, sobre todo, el amor"
Prov Andaluzz siglo XI
"Córdoba era un objetivo que bien valía cualquier riesgo. Córdoba, la gigantesca ciudad llena de vida, llena de inquieta erudición, la capital del antiguo califato, ante la cual hasta Sevilla palidecía. El centro de Andalucía. Quien gobernaba Córdoba tenía derecho a todo el reino"
El Puente de Alcántara, Frank Baer




