DINERO Y POLÍTICOS
Soy de la opinión de que los políticos con responsabilidades deben estar pagados de acuerdo con dicha responsabilidad y que, en general los cargos de más alta responsabilidad en nuestro país están mal pagados, supongo que muchos de ustedes se llevarán las manos a la cabeza y dirán, no sin razón, que para lo que hacen ya van bien servidos. Intentaré dar mis razones.Todo esto viene a cuento de lo leído en Periodista Digital, donde a raiz de la publicación por parte de la Generalidad Catalana de los sueldos de sus funcionarios hacen un repaso de los sueldos más representativos del panorama político de nuestro país, dándose la paradoja de que algunos alcaldes, Secretarios de Estado y otros puestos menores, pueden llegar a ganar mucho más dinero que el propio Presidente del Gobierno. Es cuando menos curioso que el político mejor pagado de España sea el eximio Pasqual Maragall con unos 150.000 euros en su haber, límpios de polvo y paja. Lo cual me parece un sueldo bastante razonable para un Presidente Autonómico, otra cosa es que el ciudadano Pasqual Maragall, merezca ese dinero.
Si partimos de la base de que todos queremos a los mejores gestores posibles para gobernarnos y queremos dotarlos de responsabilidad, y que además asuman esa responsabilidad, no podemos pretender que ganen el mismo sueldo que la media del común de los ciudadanos, porque si se trata de una persona válida no tardará en encontrar acomodo en la esfera privada, donde ganará mucho más dinero y le reconocerán mucho mejor su valía -sí es lo que tiene lo privado, que funciona mucho mejor que lo público, entre otras cosas porque detecta antes y mejor a los mejores de la sociedad y los hace suyos- se puede argumentar -también con razón- que el puesto político tiene otras muchas ventajas aparte de las meramente económicas y que un sueldo demasiado alto puede ser contraproducente, si ya es difícil que asuman sus errores y se vayan cuando no cumplen las espectativas imaginémonos que ganan más, pero es que yo creo que 100.000-200.000 € -sueldo medio de un alto directivo- no es nada descabellado.
Es por esto que desde aquí abogamos por una bajada de sueldos y un mayor control a la hora de decidir dichos sueldos, a alcaldes, concenjales, secretarios y demás medianías que pululan por nuestras administraciones; una subida de sueldo para Presidentes, embajadores, Ministros... y por supuesto una limpieza profunda de mediocridad política.




